martes, 11 de marzo de 2008

Flores rotas


Si habláramos de un tema recurrente en la filmografía de Jim Jarmusch, seguramente este podría ser la incapacidad de sus personajes para establecer una comunicación interpersonal dentro del rango de lo normal. Desde su primer trabajo, el cortometraje Permanent vacation (1982), cuando el personaje principal declara "'Para mí, la gente que conocí es como una serie de habitaciones, como todos esos lugares donde pasé un tiempo. Entras en ellos por primera vez, tienes curiosidad por el cuarto, una lámpara, un televisor. Pero en cualquier momento, aparece este miedo, un miedo creciente... Todos estamos solos, por eso lo dejo irse", establece esta imposibilidad, misma que utiliza también para hablar metafóricamente de su país, los Estados Unidos.

Ambos puntos aparecen de nuevo en su película, Flores rotas (Broken flowers, 2005). Esta cinta narra la historia de Don (Bill Murray), un solterón que recibe de imprevisto una carta anónima donde se le informa que tuvo un hijo, actualmente de 19 años, que lo está buscando. A partir de aquí inicia un viaje impulsado por su vecino, detective aficionado, recorriendo el país para visitar a cuatro ex amantes (Jessica Lange, Sharon Stone, Frances Conroy y Tilda Swinton) a fin de solucionar el misterio.

En muchas sinopsis disponibles en internet se puede ver a este filme clasificado como “comedia romántica” y tal vez por ello y la presencia de varias estrellas haya alcanzado distribución comercial en México, lo que no había sucedido con las anteriores películas de Jarmusch. El hecho es que clasificar su obra es un error por completo. A lo largo de su filmografía se ha podido observar como el tono siempre mantiene rasgos de algún o algunos géneros en específico, su estilo sin embargo -siempre con un ligero toque de comedia amarga y melancólica espiritualidad- nunca se ha permitido la exploración de un solo género.

De esta manera, el viaje emprendido por Don es evidentemente el viaje iniciático de las road movies (Don finalmente decide emprenderlo como una cuestión instrospectiva tras su reciente rompimiento sentimental y tal vez como un paliativo a la profunda soledad que lo embarga), pero tampoco se queda encuadrada en los cánones del género. Como siempre sucede también en sus obras, ya hay varias críticas donde se acusa a Flores rotas de inconsistencias en la historia por cuestiones contradictorias en el argumento, lo cual indica que quien opina eso no se da cuenta que en el cine siempre es necesaria la "voluntaria suspensión de la incredulidad" de la que hablaba Coleridge a fin de disfrutar a plenitud una película exquisita como esta.

No por nada, una periodista norteamericana escribió acerca de Jarmusch "Es su interpretación irónica de los más grandes mitos norteamericanos (la conquista del oeste en Dead Man, Elvis Presley en Mystery Train, Norteamérica como la tierra prometida en Stranger than Paradise, Hollywood en Night On Earth) lo que distingue a Jarmusch de otros cineastas independientes y lo hace más querido a los ojos de sus fans. De todos los cineastas contemporáneos, Jarmusch tiene la sensibilidad global más consistente, y la menor reverencia por el patriotismo o nacionalismo”.

La secuencia de Don abandonado y la aparición de la carta rosa

el trailer original de la película





Flores rotas

Dir. Jim Jarmusch. USA, 2005.

Fotografía: Frederick Elmes.

Edición: Jay Rabinowitz.

Música: Mulatu Astatke.

Con: Bill Murray (Don Johnston), Jeffrey Wright (Winston), Sharon Stone (Laura), Frances Conroy (Dora), Jessica Lange (Carmen), Tilda Swinton (Penny), Julie Delpy (Sherry), Christopher McDonald (Ron), Chloë Sevigny (Asistente de Carmen), Mark Webber (El chico).

miércoles, 5 de marzo de 2008

Un entremés

En tanto desahogo un poco mis actividades para ponerme a corriente con el blog, les dejo los trailers de algunas películas próximas a estrenarse en México que han recibido poca difusión y sin embargo valdría la pena ver. Que los disfruten

I'm not There
Dirigida por Todd Haynes, quien ya ha demostrado su capacidad para llevar historias centradas en músicos a la pantalla con la genial Velvet Goldmine. En esta 6 actores, incluída Cate Blanchett, interpretan igual número de pasajes -reales y ficticios- de la vida de Bob Dylan. Se supone que ya deberían haberla estrenado, pero bueh, ya saben, las infames distribuidoras...





El año en que mis padres se fueron de vacaciones
El cine brasileño sigue sorprendiendo con cintas de una calidad que deja muy por atrás a la mayor parte de la producción del continente; en este caso con una cinta de diversión y emotividad al por mayor acerca de un pequeño abandonado en un barrio judío en 1970, época en que la vida de los brasileños tenía dos preocupaciones centrales: la dictadura y el mundial de futból. Imprescindible.





Cassandra's dream
La nueva película de Woody Allen, con decir eso debería bastar como recomendación pero habría que agregar que el Maestro vuelve por sus fueros. Dos versiones de trailer, una doblada al español y otra en el original en inglés para los que como yo, piensan que el doblaje es un atentado contra la obra artística.






Persepolis
Persepolis de hecho va a ser motivo del próximo post, en tanto los dejo con uno de los trailers para que vayan apreciando la majestuosidad de esta cinta animada.




Midnight meat train
Ryuhei Kitamura, director de Azumi y Versus, adapta el cuento homónimo de Clive Barker en su primera incursión hollywoodense, el trailer y los comentarios previos, así como el rango de culto que han alcanzado las dos películas mencionadas parecen augurar una buena cinta de horror.

martes, 19 de febrero de 2008

Tle Go Master



Pues el trabajo y demás ocupaciones me han dejado poco tiempo libre, pero no qusiera dejar de recomendar esta cinta de Tian Zhuangzhuang, a mi gusto la mejor de las programadas para la 49a edición de La Muestra Internacional de Cine de la Cineteca.

Reproduzo a continuación el artículo que a propósito de la película escribió Carlos Bonfil para La Jornada


Go es el nombre de un juego de mesa que se perfecciona en Japón desde 1880, recuperando una tradición milenaria del sudeste asiático, en particular de China, donde se le conoce como weiki, una estrategia de asedio en el que se disponen sobre un tablero pequeñas piezas ovaladas, blancas y negras, con el propósito de ganar terreno al adversario, rodeando sus piezas para limitar sus jugadas. Un juego de concentración que involucra a dos personas y que es el equivalente oriental del ajedrez. The go master (El maestro del go), la cinta más reciente del realizador chino Tian Zhuangzhuang (El papalote azul, La primavera de una infidelidad), relata la vida de Wu Quinyuan, maestro indiscutible de este juego, quien aparece nonagenario en el prólogo de la película, para ser luego encarnado como jugador joven por el estupendo actor chino Chang Chen (Happy together, de Wong Kar Wai).
A los cinco años Quinyuan se revela en China como un niño prodigio capaz de entender y dominar las técnicas elementales del juego. Un año después, en 1920, su familia lo lleva a Japón, donde pasará largas décadas de su existencia perfeccionando su arte de jugador, aun cuando un accidente en 1945 compromete seriamente su destreza. Aunado a este percance el filme refiere las penurias de Wu, su larga enfermedad (tuberculosis crónica), sus discrepancias con jugadores ortodoxos que no aceptan modificación alguna a las reglas ancestrales, y sobre todo su conflicto de tener como patria adoptiva a la nación expansionista nipona que a finales de los años 30 ocupa militarmente la región norte de su país natal.
The go master es a la vez el retrato del jugador magistral y también una crónica de la turbulencia política entre Japón y China, misma que se prolonga hasta los años de la Segunda Guerra Mundial. El director elige, sin embargo, concentrar su exploración en la personalidad de un hombre empeñado en dominar al máximo el arte del juego, como si al hacer este énfasis en la perseverancia y el compromiso artísticos aludiera a los años de silencio (casi una década) que siguieron a la prohibición por las autoridades chinas de su propia cinta, El papalote azul.
La manera en que el realizador elige ahora un estilo casi minimalista y un tema no para todos atractivo muestra que los años de aparente inactividad no menguaron en nada su creatividad ni su audacia expresiva. The go master es una película contemplativa que de ningún modo intenta iniciar a los espectadores en la afición por el juego de go, sino, de manera más interesante, tomar este juego como pretexto para describir el itinerario sicológico y moral de Wu, el jugador artista, y sus estratagemas para colocarse por encima de contingencias políticas y adversidades que podrían haber destrozado una existencia más frágil que la suya. Una escena elocuente muestra a los jugadores de go sacudidos por las reverberaciones de la explosión atómica en Hiroshima. El maestro que vigila la disciplina en las jugadas permanece imperturbable, ajeno casi al desastre circundante. La escena, tal vez excesiva, es posiblemente la que mejor ilustra el rigor de la dedicación artística. Éste es el asunto central en la nueva cinta de Tian Zhuangzhuang, y también su apuesta más arriesgada.
Carlos Bonfil




The Go Master
Dir. Tian Zhuangzhuang, Japón-China, 2006
Guión: Ah Cheng.
Fotografía: Wang Yu.M: Zhao Lin.E: Yang Hongyu.
Con: Chang Chen (Wu Qingyuan), Sylvia Chang (mamá de Shu Wen Wu), Itou Ayumi (Kazuko Nakara), Ayumi Ito (Ankara Kazuko), Akira Emoto (Kensaku Segoe), Nishina Takishi (Minoru Kitani), Xin Baiqing (Wu Yan).

miércoles, 6 de febrero de 2008

...Era de Nogal el Santo


Cuando se habla de la filmografía de Santo, el Enmascarado de Plata, es casi obligatorio mencionar un puñado de títulos que son considerados como los clásicos, mientras que el resto de las cintas del legendario luchador mexicano es relegado a funciones furtivas en la televisión, con lo que la apreciación del público en torno a la figura se ve muy limitada. Dos de estos títulos medio olvidados son los que hoy nos ocupan: Santo contra Capulina y El Hacha Diabólica.



La constante presencia de Carlos Suárez como “secretario” del enmascarado conformaba la parte cómica de sus aventuras, pese a su fisonomía y pasado como luchador, Suárez cumplía el papel del patiño temeroso, glotón y torpe que buscaba motivar la risa del respetable. A fines de los años sesenta, cuando se comenzó a estilar el incluir otra figura del cine o la televisión como refuerzo para asegurar la taquilla en las películas de luchadores, Santo recibió la oferta de trabajar con uno de los cómicos más exitosos de México, Gaspar Henaine, Capulina, cuyo humor se basaba en parecer infinitamente tonto pero noble, el resultado final fue una psicotronía delirante llamada Santo contra Capulina.
La película, dirigida por René Cardona padre con guión de Alfredo Zacarías, es un completo homenaje al desparpajo. Zacarías, guionista habitual de Capulina, escribió una historia en la que el comediante lleva ventaja protagónica al grado que Santo ni siquiera se ve luchando arriba del ring, como era costumbre (!), y su rol es más cercano a un detective policiaco cuya investigación lo lleva a enredarse en el camino de Capulina, un velador desobligado que por quedarse dormido en su trabajo no se da cuenta de un robo en proceso que, obviamente, es detenido por intervención de Santo. Resulta que los ladrones querían llevarse un par de cajas con vajillas que entre la cerámica escondían un cargamento de diamantes (¡!). Después, Santo es tentado por una hermosa mujer en bikini que resulta ser un robot explosivo, igual que un luchador que en el gimnasio parece invencible y Capulina, que es suplantado por un robot hasta que el verdadero Capulina lo descubre y se hace pasar por el robot (¡¿!?) y… bueno, al final ganan los buenos.



Mucho más seria en contenido es El Hacha Diabólica, dirigida por José Díaz Morales –cuya extensa filmografía no guarda nada memorable salvo las películas que hizo con Santo- a partir de un guión de Fernando Osés, el verdadero genio tras el cine de luchadores en general y las cintas del Santo en particular. La historia que se relata es de corte gótico, o más bien, en la mejor tradición de las Leyendas de la Colonia, con un aire de maldad satánica e inagotable amor a través de los siglos. En medio de una lucha contra el temible Lobo Negro, Santo es atacado en pleno cuadilátero por un enmascarado que porta un hacha y antes de verse rendido desaparece ante los ojos del aterrado público y nuestro desconcertado héroe. Como los ataques prosiguen, el Enmascarado de Plata consulta al Doctor Zanoni y entre ambos develan una parte escondida del origen del traje y la máscara de plata, pero para ir a fondo el Doctor envía a Santo al siglo XV, donde descubrimos que en el fondo de la historia se encuentra el amor que tanto el antepasado del Santo como el encapuchado negro sienten (¿y quien no?) por Lorena Velázquez, quien interpreta a Doña Isabel de Arango. Cuando esta niega sus favores al oscuro caballero, este invoca al demonio Ariman, quien le concede poderes oscuros para derrotar a su enemigo, en tanto que el caballero bueno acude con el sabio Abraca (tienen que ver la escena incluida en esta entrada), quien lo aprovisiona del traje y máscara plateada. El Encapuchado Negro secuestra a Doña Isabel y Santo no consigue rescatarla con vida, por lo que decide retirarse a la vida monacal (Cómo le hace entonces para tener descendencia es un misterio sicalíptico que aquí no nos toca descifrar). De regreso al presente, la novia del actual Santo también ha sido secuestrada y al ir a su rescate tenemos el encuentro final, que verdaderamente es de antología, supongo que no hace falta decir quien triunfa.
Las mujeres vampiro; El Tesoro de Drácula; Las momias de Guanajuato son tal vez los primeros títulos que nos vienen a la mente cuando nos preguntan por películas del Profe, pero vale la pena rescatar del olvido el resto de sus filmes como merecido homenaje al único superhéroe de carne y hueso que ha conocido este mundo.

El Hacha diabólica se puede conseguir en eMule y probablemente aún se encuentra una edición (gringa al parecer, para variar) en DVD, Santo contra Capulina fue editada hace poco por Laguna Films y viene en doble presentación con Santo contra los cazadores de cabezas.

El blog Pan y cine contiene sinopsis y comentarios de un amplio número de películas del Santo. En La tetona de Fellini hay un excelente artículo sobre el cine del enmascarado y hace un tiempo escribí una exposición de motivos donde justifico porque Santo debería estar en la Rotonda de los Ilustres.

El Hacha Diabólica. México, 1964
Director: José Díaz Morales
Guión: Fernando Osés y Rafael García Travesí
Con: Santo, el Enmascarado de Plata; Lorena Velázquez (Isabel de Arango); Fernando Osés (Encapuchado Negro); Mario Sevilla (Abraca. Dr. Zanoni)


Santo contra Capulina. México, 1968
Director: René Cardona
Guión: Alfredo Zacarías
Con: Santo, el Enmascarado de Plata; Gaspar Henaine Capulina (Capulina); Crox Alvarado (jefe de policía); Carlos Agosti (Cedric); Liza Castro (hija del científico); Nathanael León Frankestein (Ladrón); Juan Garza (Ladrón)

lunes, 28 de enero de 2008

El Orfanato


Muchos años después, Laura regresa a vivir a la casona que en su niñez era el orfanato donde pasó sus primeros años, con la idea de convertir el lugar en una casa de ayuda a niños con discapacidad. Junto a su esposo han adoptado a un niño, Simón, solitario pero con una enorme imaginación que juega con amigos invisibles con los que pronto se irá. Laura emprende entonces una búsqueda desesperada por su hijo, convenciéndose cada vez más que a Simón no hay que buscarlo en este plano existencial, sino en uno distinto, ajeno a nosotros.
La ópera prima de Juan Antonio Bayona resulta sorprendente por varios motivos, aunque destaca la enorme capacidad demostrada para narrar la historia, que no es común en un primerizo, la búsqueda por mantener la anécdota en un plano realista con una capa de acciones sobrenaturales que no llegan a mezclarse del todo le da como resultado una cinta de terror que no sustenta la emoción en el público a partir de “sustos”, sino por la conjugación de elementos.
De hecho los momentos de espanto repentino son muy pocos, el miedo del espectador comienza a gestarse desde el inicio, con un ritmo lento que sin hacer mucho ruido nos va despojando de la tranquilidad hasta dejarnos en un estado de angustia permanente; el sentimiento crea a la vez una fuerte empatía con la madre en busca de su hijo, por lo que la dosis de drama es de una melancolía oscura con apenas un tinte de esperanza.
Y es que finalmente la historia se sustenta con base en el miedo de los personajes a la soledad y a las ausencias, no a amenazas sobrenaturales pese a que en cierta manera se puede encasillar a la película dentro del subgénero de fantasmas. De hecho, el propio director ha comentado que al realizar la película quiso distanciarse de los clichés del horror y contar la historia bajo otra influencia –él mismo cita a Polanski, por ejemplo- más europea, encaminada a lo que en este lado del mundo se da por llamar “cine de arte”, lo cual es notable desde los aspectos técnicos y los recursos narrativos, con todo y que la resolución final nos deja un cierto sabor oriental, particularmente a Dark Water, de Hideo Nakata.
Con El Orfanato se viene a enriquecer de manera importante la producción española de cine de horror, que si bien no es grande, cuenta con exponentes serios y habilidosos, como el catalán Jaume Balagueró; el terrible Nacho Cerdà; viejas glorias como Jorge Grau, Paul Naschy (Jacinto Molina) y Jess Franco, e incluso la exportación mexicana de Guillermo del Toro, que por cierto funge como productor ejecutivo de El Orfanato. Ojalá que siente bases, ya que se ha convertido en la segunda película más taquillera de España, sólo superada por Los Otros, de Alejandro Amenábar, resta esperar que los productores del país tomen nota y apoyen la producción de más cintas del género.
Por cierto, supongo que las nominadas a mejor película extranjera en los premios Oscar de este año son obras portentosas, ya que El Orfanato se quedó en la etapa de preselección y en verdad es una pequeña joya, habrá que verlas.

Se puede conseguir una versión malona en eMule, pero aquí si vale la pena esperar a que la programen en nuestra ciudad, el lanzamiento en DVD…y el predeciblemente inútil e insulso remake gringo.

Aquí les dejo una escena de la película:


El Orfanato. España, 2007
Dirección: Juan Antonio Bayona
Guión: Sergio G. Sánchez.
Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona y Álvaro Augustín.
Producción ejecutiva: Guillermo del Toro.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Óscar Faura.
Montaje: Elena Ruiz.
Intérpretes: Belén Rueda (Laura), Roger Príncep (Simón), Geraldine Chaplin (Aurora), Fernando Cayo (Carlos), Mabel Rivera (Pilar), Montserrat Carulla (Benigna),Edgar Vivar (Balabán), Andrés Gertrudix (Enrique).


domingo, 13 de enero de 2008

Farewell, Vampira

El pasado 10 de enero falleció Maila Nurmi. Quizá a muchos no les suene el nombre, pero seguramente la han visto a ella o alguna de las incontables imitaciones del personaje que la hizo famosa, Vampira, todo un icono pop a partir de mediados del siglo XX.

Modelo de Man Ray, delirio de Ed Wood, amante de Orson Welles, inspiración de los Misfits, ¡ah Vampira!, te vamos a extrañar.


No escribiré mucho, pero si les doy algunos enlaces acerca de nuestra artista:
Pueden comenzar con un buen artículo de El blog Ausente
Una bonita galería en View Images
Obviamente, la ficha cinematográfica de IMDB
Y mi humilde contribución con la traducción del artículo sobre Maila en la Wikipedia




Finalmente, un par de videos, una edición de sus apariciones en Plan 9 from outerspace, de Ed Wood y un segmento de una entrevista donde Maila habla sobre Vampira







lunes, 7 de enero de 2008

Dogma


Si de pronto se me ocurriera comentar en una reunión que soy fan de una película de Ben Affleck muchos voltearían a ver inmediatamente en que nivel etílico me encuentro, y es comprensible, pues pocos saben que en 1999 el galán de Pearl Harbor y Armaggedon protagonizó al lado de Matt Damon y un extenso reparto que puede ser calificado como uno de los más acertados castings de fin de siglo (bueno, salvo el último personaje que aparece), una película de Kevin Smith llamada Dogma.
Cuando a la inefable iglesia católica le da por perseguir y satanizar una película, el resultado generalmente les es adverso, basta recordar el éxito sin precedente que alcanzó El crimen del padre Amaro (Carlos Carrera, 2002), sobrevalorada cinta que se convirtió en la más taquillera de México gracias a la campaña inquisitorial asestada en su contra por los altos mando católicos; desafortunadamente, con Dogma no sucedió lo mismo y la cruzada que le lanzaron en USA, más las amenazas del clero local fueron suficientes para desanimar a los torpes distribuidores nacionales a la idea de lanzarla en México.
La historia gira en torno a dos ángeles caídos en desgracia (Matt Damon y Ben Affleck) que se topan con la oportunidad de regresar al paraíso cuando un cardenal lanza en Nueva Jersey la campaña “catolicismo wow!”, con la cual pretende atraer más fieles bajo la promesa de limpiar todos sus pecados con el sólo hecho de entrar a la catedral de dicha ciudad. Sin embargo, si este par llegara a alcanzar la redención, por una paradoja la creación será destruida, así que un grupo formado por una trabajadora social que labora en una clínica de abortos (Linda Florentino), dos profetas guarros (Jason Mewes y el propio Kevin Smith, en sus clásicos papeles de Jay y Silent Bob) y el treceavo apóstol que acompañó a Jesús (Chris Rock) tendrán que detener los planes de los ángeles.
Si la premisa es extraña, la película entera es desquiciada, aunque para sorpresa de sus detractores religiosos, en ningún momento se lanza a la blasfemia fortuita y más bien aprovecha inconsistencias de la propia Biblia e hipótesis serias en torno al cristianismo para construir la historia, que, como suele suceder en las películas de Smith, es mejor en guión que en puesta en cámara. Efectivamente, la capacidad literaria demostrada por el director está por encima de sus dotes para el resto de los elementos que componen el lenguaje cinematográfico, y de esto se han pescado los críticos, que lo ven como otro inflado hijo del festival de Sundance.
Puede que tengan razón, pero en lo personal si veo una película de Kevin Smith no me importa si está realizada a base de planos y contraplanos estáticos en medium shot, sino la historia que está contando, es entretenimiento puro y basta.
Hay un montón de anécdotas en torno a esta película y a su alrededor se generó un enorme alboroto, de esta manera alcanzó el status de culto cuando en otras circunstancias probablemente se hubiera quedado en el recuerdo como una buena comedia y nada más. Finalmente, los caminos de la industria cinematográfica parecen ser más extraños que los del señor.
Lo único lamentable es que Holly Hunter y Emma Thompson no hayan podido participar en la cinta interpretando a dios y en cambio el papel le haya sido otorgado a Alanis Morrisete, ese si fue un error, y bastante espeluznante.


Al parecer no hay una buena versión de la película subtitulada al español en eMule, sin embargo es fácil de conseguir en Amazon y tiendas de costumbre, así como en Blockbuster.

Trailer original de la película
Dogma. (USA, 1999)
Dirección y guión: Kevin Smith.
Producción: Scott Mosier.
Fotografía: Robert D. Yeoman.
Edición: Kevin Smith y Scott Mosier.
Música: Howard Shore.
Intérpretes: Ben Affleck (Bartleby), Matt Damon (Loki), Linda Fiorentino (Bethany Sloane), Jason Lee (Azrael), Alan Rickman (Metatron), Salma Hayek (Serendipity), Jason Mewes (Jay), Kevin Smith (Silent Bob), Chris Rock (Rufus, el treceavo Apóstol)