lunes, 28 de enero de 2008

El Orfanato


Muchos años después, Laura regresa a vivir a la casona que en su niñez era el orfanato donde pasó sus primeros años, con la idea de convertir el lugar en una casa de ayuda a niños con discapacidad. Junto a su esposo han adoptado a un niño, Simón, solitario pero con una enorme imaginación que juega con amigos invisibles con los que pronto se irá. Laura emprende entonces una búsqueda desesperada por su hijo, convenciéndose cada vez más que a Simón no hay que buscarlo en este plano existencial, sino en uno distinto, ajeno a nosotros.
La ópera prima de Juan Antonio Bayona resulta sorprendente por varios motivos, aunque destaca la enorme capacidad demostrada para narrar la historia, que no es común en un primerizo, la búsqueda por mantener la anécdota en un plano realista con una capa de acciones sobrenaturales que no llegan a mezclarse del todo le da como resultado una cinta de terror que no sustenta la emoción en el público a partir de “sustos”, sino por la conjugación de elementos.
De hecho los momentos de espanto repentino son muy pocos, el miedo del espectador comienza a gestarse desde el inicio, con un ritmo lento que sin hacer mucho ruido nos va despojando de la tranquilidad hasta dejarnos en un estado de angustia permanente; el sentimiento crea a la vez una fuerte empatía con la madre en busca de su hijo, por lo que la dosis de drama es de una melancolía oscura con apenas un tinte de esperanza.
Y es que finalmente la historia se sustenta con base en el miedo de los personajes a la soledad y a las ausencias, no a amenazas sobrenaturales pese a que en cierta manera se puede encasillar a la película dentro del subgénero de fantasmas. De hecho, el propio director ha comentado que al realizar la película quiso distanciarse de los clichés del horror y contar la historia bajo otra influencia –él mismo cita a Polanski, por ejemplo- más europea, encaminada a lo que en este lado del mundo se da por llamar “cine de arte”, lo cual es notable desde los aspectos técnicos y los recursos narrativos, con todo y que la resolución final nos deja un cierto sabor oriental, particularmente a Dark Water, de Hideo Nakata.
Con El Orfanato se viene a enriquecer de manera importante la producción española de cine de horror, que si bien no es grande, cuenta con exponentes serios y habilidosos, como el catalán Jaume Balagueró; el terrible Nacho Cerdà; viejas glorias como Jorge Grau, Paul Naschy (Jacinto Molina) y Jess Franco, e incluso la exportación mexicana de Guillermo del Toro, que por cierto funge como productor ejecutivo de El Orfanato. Ojalá que siente bases, ya que se ha convertido en la segunda película más taquillera de España, sólo superada por Los Otros, de Alejandro Amenábar, resta esperar que los productores del país tomen nota y apoyen la producción de más cintas del género.
Por cierto, supongo que las nominadas a mejor película extranjera en los premios Oscar de este año son obras portentosas, ya que El Orfanato se quedó en la etapa de preselección y en verdad es una pequeña joya, habrá que verlas.

Se puede conseguir una versión malona en eMule, pero aquí si vale la pena esperar a que la programen en nuestra ciudad, el lanzamiento en DVD…y el predeciblemente inútil e insulso remake gringo.

Aquí les dejo una escena de la película:


El Orfanato. España, 2007
Dirección: Juan Antonio Bayona
Guión: Sergio G. Sánchez.
Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona y Álvaro Augustín.
Producción ejecutiva: Guillermo del Toro.
Música: Fernando Velázquez.
Fotografía: Óscar Faura.
Montaje: Elena Ruiz.
Intérpretes: Belén Rueda (Laura), Roger Príncep (Simón), Geraldine Chaplin (Aurora), Fernando Cayo (Carlos), Mabel Rivera (Pilar), Montserrat Carulla (Benigna),Edgar Vivar (Balabán), Andrés Gertrudix (Enrique).


domingo, 13 de enero de 2008

Farewell, Vampira

El pasado 10 de enero falleció Maila Nurmi. Quizá a muchos no les suene el nombre, pero seguramente la han visto a ella o alguna de las incontables imitaciones del personaje que la hizo famosa, Vampira, todo un icono pop a partir de mediados del siglo XX.

Modelo de Man Ray, delirio de Ed Wood, amante de Orson Welles, inspiración de los Misfits, ¡ah Vampira!, te vamos a extrañar.


No escribiré mucho, pero si les doy algunos enlaces acerca de nuestra artista:
Pueden comenzar con un buen artículo de El blog Ausente
Una bonita galería en View Images
Obviamente, la ficha cinematográfica de IMDB
Y mi humilde contribución con la traducción del artículo sobre Maila en la Wikipedia




Finalmente, un par de videos, una edición de sus apariciones en Plan 9 from outerspace, de Ed Wood y un segmento de una entrevista donde Maila habla sobre Vampira







lunes, 7 de enero de 2008

Dogma


Si de pronto se me ocurriera comentar en una reunión que soy fan de una película de Ben Affleck muchos voltearían a ver inmediatamente en que nivel etílico me encuentro, y es comprensible, pues pocos saben que en 1999 el galán de Pearl Harbor y Armaggedon protagonizó al lado de Matt Damon y un extenso reparto que puede ser calificado como uno de los más acertados castings de fin de siglo (bueno, salvo el último personaje que aparece), una película de Kevin Smith llamada Dogma.
Cuando a la inefable iglesia católica le da por perseguir y satanizar una película, el resultado generalmente les es adverso, basta recordar el éxito sin precedente que alcanzó El crimen del padre Amaro (Carlos Carrera, 2002), sobrevalorada cinta que se convirtió en la más taquillera de México gracias a la campaña inquisitorial asestada en su contra por los altos mando católicos; desafortunadamente, con Dogma no sucedió lo mismo y la cruzada que le lanzaron en USA, más las amenazas del clero local fueron suficientes para desanimar a los torpes distribuidores nacionales a la idea de lanzarla en México.
La historia gira en torno a dos ángeles caídos en desgracia (Matt Damon y Ben Affleck) que se topan con la oportunidad de regresar al paraíso cuando un cardenal lanza en Nueva Jersey la campaña “catolicismo wow!”, con la cual pretende atraer más fieles bajo la promesa de limpiar todos sus pecados con el sólo hecho de entrar a la catedral de dicha ciudad. Sin embargo, si este par llegara a alcanzar la redención, por una paradoja la creación será destruida, así que un grupo formado por una trabajadora social que labora en una clínica de abortos (Linda Florentino), dos profetas guarros (Jason Mewes y el propio Kevin Smith, en sus clásicos papeles de Jay y Silent Bob) y el treceavo apóstol que acompañó a Jesús (Chris Rock) tendrán que detener los planes de los ángeles.
Si la premisa es extraña, la película entera es desquiciada, aunque para sorpresa de sus detractores religiosos, en ningún momento se lanza a la blasfemia fortuita y más bien aprovecha inconsistencias de la propia Biblia e hipótesis serias en torno al cristianismo para construir la historia, que, como suele suceder en las películas de Smith, es mejor en guión que en puesta en cámara. Efectivamente, la capacidad literaria demostrada por el director está por encima de sus dotes para el resto de los elementos que componen el lenguaje cinematográfico, y de esto se han pescado los críticos, que lo ven como otro inflado hijo del festival de Sundance.
Puede que tengan razón, pero en lo personal si veo una película de Kevin Smith no me importa si está realizada a base de planos y contraplanos estáticos en medium shot, sino la historia que está contando, es entretenimiento puro y basta.
Hay un montón de anécdotas en torno a esta película y a su alrededor se generó un enorme alboroto, de esta manera alcanzó el status de culto cuando en otras circunstancias probablemente se hubiera quedado en el recuerdo como una buena comedia y nada más. Finalmente, los caminos de la industria cinematográfica parecen ser más extraños que los del señor.
Lo único lamentable es que Holly Hunter y Emma Thompson no hayan podido participar en la cinta interpretando a dios y en cambio el papel le haya sido otorgado a Alanis Morrisete, ese si fue un error, y bastante espeluznante.


Al parecer no hay una buena versión de la película subtitulada al español en eMule, sin embargo es fácil de conseguir en Amazon y tiendas de costumbre, así como en Blockbuster.

Trailer original de la película
Dogma. (USA, 1999)
Dirección y guión: Kevin Smith.
Producción: Scott Mosier.
Fotografía: Robert D. Yeoman.
Edición: Kevin Smith y Scott Mosier.
Música: Howard Shore.
Intérpretes: Ben Affleck (Bartleby), Matt Damon (Loki), Linda Fiorentino (Bethany Sloane), Jason Lee (Azrael), Alan Rickman (Metatron), Salma Hayek (Serendipity), Jason Mewes (Jay), Kevin Smith (Silent Bob), Chris Rock (Rufus, el treceavo Apóstol)

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Y para cerrar el año...




Les dejo los cuatro trailers falsos de Grindhouse, de Tarantino y Robert Rodríguez, una genialidad que sólo se le podía haber ocurrido a este par, igual que tales películas imaginarias sólo pudieron ser producto de los directores tras los cortos, que los disfruten.
Er, bueno, esto le extrañará a los lectores fuera de México, pero es que los infelices distribuidores locales no se han dignado siquiera a anunciarla. Ahora si:

Empezamos con Don't, de Edgar Wright, el mismo de Shaun of the dead (y que ahora está rodando una versión del superhéroe de Marvel Ant Man):




Del Mismísimo Rob Zombie, creador de White Zombie e insistente cineasta de horror, una joyita (desde el nombre), Werewolf women of the SS, con todo y Nicolas Cage haciéndola de ¡Fu Manchu!




Manchadísimo (en todos los sentidos) Thanksgiving, el trailer de Eli Roth, creador de Hostal:





Y finalmente, Dany Trejo en un estelar interpretando de nuevo a Machete, cortesía de Robert Rodríguez, por cierto, esta si se va a convertir en un largometraje que será estrenado en 2008:



Y como regalo de fin de año...

Los trailers falsos de Grindhouse, de la que seguro tienen ya noticia, son en realidad don pelis Death Proof, de Tarantino y Planet Terror, de Robert Rodríguez. En el inter de las dos, se proyectan estos trailers falsos. A los lectores que no radican en México les parecerá extraño la explicación siendo que la película ya fue estrenada en casi todo el planeta, pero los infelices mafiosos de las distribudoras locales no se han dignado en darle corrida en el país.

Los trailers son, al igual que las cintas, tributo a todos los géneros pojito de los años 70, geniales a más no poder.



Comenzamos con Don't (No), de Edgar Wright, el mismo director de Shaun of the dead (y que actualmente está rodando una versión del héroe de Marvel Ant Man):








Thanksgiving (Día de gracias), manchadísimo trailer de Eli Roth, el creador de Hostal:



Del mismísimo Rob Zombie, mandamás de White Zombie e incipiente cineasta dedicado al horror, Werewolf women of the SS (Mujeres lobo de la SS), con Nicolas Cage interpretando a ¡Fu Manchu!:



Y para concluir, Danny Trejo es por fin honrado con un estelar en el trailer de Machete, dirigido (al igual que el largometraje del mismo nombre que se estrenará en 2008) por Robert Rodríguez:





My Sassy Girl

En su centésimo día juntos, Kyun Woo se adentra encubierto al colegio de mujeres, lleva grandes lentes oscuros, cubrebocas, gorra con la visera baja y una lonchera en la mano. Abre la puerta del auditorio y todas las presentes voltean a verlo, acrecentando su vergüenza. Entonces comienza a sonar el Cánon en Do mayor de Pachebel, Ella lo está interpretando. Kyun se descubre, saca una rosa de la lonchera y se acerca al escenario, sube y le entrega la flor a la joven, Ella la toma con una expresión de profundo amor melancólico, en una de las escenas más emotivas de My Sassy Girl.
Aunque a estas alturas ya suena más bien a lugar común decirlo, es innegable que hoy en día una de las cinematografías más interesantes, sanas y de mayor potencial es la de Corea del Sur, a pesar de que ello no sea algo que se sepa abiertamente por el gran público occidental y más específicamente por el americano, donde las cintas provenientes de este país aún llegan a cuentagotas, lo cual es una lástima.
La producción surcoreana resalta entre las cinematografías asiáticas porque, como no sucede en otra parte del mundo (mmm, no, creo que ni en la India), la gente consume principalmente el cine que se genera dentro del país antes que lo del resto del mundo, incluso por encima del cine de Hollywood. El por qué tiene una explicación complicada que no me voy a detener a analizar, pues requeriría de una labor enciclopédica, pero les recomiendo leer el artículo acerca del cine coreano actual que se publicó en el sitio dvdenlared donde se da un vistazo muy completo al tema; sin embargo, hay que destacar que dentro de ese éxito tiene una fuerte importancia la amalgama que los cineastas surcoreanos han hecho de los géneros tradicionales: yuxtapuestos, reinterpretados, mezclados, vueltos a inventar.
De esa manera, lo más fácil sería decir que My sassy girl es una comedia romántica y no se estaría muy equivocado en ese encasillamiento; sin embargo, el director Kwak Jae-young optó por contar una historia de amor usando elementos diversos con el fin de crear en cine una imagen más cercana a la crudeza de una relación humana a partir de la serie de cartas electrónicas en que Kim Ho-sik -el autor- relató su propia historia para después editarla en forma de libro, que por cierto se convirtió en best seller.
La película se divide en dos partes. En la primera conocemos el génesis de la relación entre Kyun Woo (Cha Tae-hyun) y la indescriptible mujer completamente alcoholizada que salva en una estación del metro, La chica alocada (así es más o menos la traducción) y sin nombre que se convertirá en objeto de su devoción. La fuerza de ambos personajes se deja sentir desde el inicio, de manera que el resto de los actores se convierten únicamente en resortes para potenciar las actuaciones de los protagonistas, quienes enfrentan un reto histriónico que de ninguna manera podrían ni siquiera pensar en desarrollar los actorcetes de las insulsas comedias románticas que nos recetan semana a semana las salas comerciales de esta parte del mundo. En tanto el carácter de Kyun Woo se va adaptando a la forma de ser de la mujer que ama a cualquier precio, la dama en cuestión tiene una gama de caracteres que bien puede abarcar un tratado de sicología descifrar, aunque una cosa es patente: es absolutamente adorable.
El maestro Georges Perrós escribió que amar es darle a alguien el derecho, cuando no el deber, de hacernos sufrir y eso es lo que hace el buen Kyun Woo. En la segunda parte la relación tiene una transformación importante y el tono de la película cambia en consecuencia, de una manera sutil, hacia el melodrama, pero el de altos vuelos, como ya no se hacen y todo ello sin perder el enfoque del público juvenil al cual está dirigida la cinta. Al final el director nos conduce por uno de los caminos más extraños del amor: el de las coincidencias. De pronto sucede que la mujer (o el hombre, según sus gustos) de nuestra vida ha vivido casi en la siguiente puerta y no la encontramos hasta un momento determinado en que irán surgiendo todas las anécdotas personales -y sin saberlo compartidas- que se conjugaron para el momento del encuentro. Pero bueno, ya no digo más o les voy a revelar la sorpresa, mejor disfrútenla por ustedes mismos.
Finalmente, la base de la historia en My sassy girl no es la coincidencia, aunque ella está presente de manera latente en la relación que entablan los protagonistas, el joven Kyun Woo y la hermosa mujer sin nombre, a partir de un coincidente –y poco ortodoxo- encuentro en el metro. Todo lo demás, es cine de la mejor manufactura.
Hollywood amenaza con estrenar un remake en unos meses, y dadas las malas experiencias con los refritos de películas orientales con que atacan nuestra inteligencia últimamente, lo más recomendable es aprovechar y ver la versión original, en eMule hay una buena versión con subtítulos en español y el director’s cut con subtítulos en inglés.

El primer encuentro de Kyun-woo y la hermosa joven sin nombre




My sassy girl (Yeopgijeogin Geunyeo). Corea del sur, 2001
Dirección: Kwak Jae-Young
Guión: Kwak Jae-Young, basado en el libro de Kim Ho-Sik
Producción: Chul Shin
Fotografía: Kim Sung-Bok
Música: Kim Hyun-Seok
Edición: Kim Sang-Beom
Con: Cha Tae-Hyun (Kyun-woo), Jun Ji-Hyun (Ella), Han Jin-Hie (padre de ella), Huyn Sook-Hee (la madre de ella), Kim In-Mun (el padre de Kyun-woo), Yam Geum Seok (tía de Kyun-woo)

martes, 27 de noviembre de 2007

La Tetralogía Taboada


Cierro este primer ciclo de comentarios acerca del cine de horror y fantástico mexicano con una exploración de la tetralogía por excelencia en el país, las cuatro cintas de Carlos Enrique Taboada que le han dado una particular dignidad al género a pesar de la sempiterna condena de los críticos connacionales, históricamente predispuestos a destazar lo que no encaje con los cánones más estirados del quehacer cinematográfico, pese a que una somera vista histórica eche por tierra sus descalificaciones.
Taboada fue ante todo un prolífico guionista para cine y televisión –en esta última hay que destacar su labor para la serie de culto La Telaraña-, que exploró las profundidades del fantástico en guiones para cintas como los seriales sobre Nostradamus y El Testamento del Vampiro, de 1959 y El espejo de la bruja (1960), antes de dirigir su primer gran obra: Hasta el viento tiene miedo, de 1966.
La historia se desarrolla en un internado para señoritas a las afueras de la ciudad, donde un torreón cuyo acceso está prohibido a las alumnas se convierte en reto para Claudia (Alicia Bonet), quien ha tenido un sueño donde ve dentro de la torre el cuerpo de una joven llamada Andrea colgado de una viga. Una incursión furtiva al torreón es descubierto por la directora del colegio (Marga López), quien en castigo por infringir la restricción condena al grupo de muchachas a pasar en el internado el verano.
La estancia se va poniendo ruda en tanto que el fantasma de Andrea comienza a aparecerse cada vez con mayor frecuencia hasta tomar posesión de Claudia, quien servirá de vehículo para que el espectro cobre venganza en contra de la directora, que fue responsable de su muerte.
Con la primera incursión de Taboada como director en el género aparecen los elementos centrales de sus cintas de horror: los lugares cerrados y aislados donde el mal manifiesta; la cotidianeidad como fuente de lo maligno; la contraposición de la ciudad como espacio yerto y el campo como escenario posible de sucesos fantásticos y el espíritu gótico de las historias muy bien adaptado al contexto mexicano sin necesidad de folclorizar mitos universales. No se trata de una pieza perfecta, sin embargo contiene lo necesario para ser una gran película y sobre todo demuestra la enorme capacidad del realizador para crear miedo a partir de sus atmósferas con economía de elementos, por lo cual muchos tienden a calificarlo como minimalista.
Prescinde, como decía líneas arriba, de golpes efectistas y opta –tal vez por la escasez de recurso como uno de los motivos- por eludir efectos especiales y generar el miedo a partir de hechos que gradualmente se apartan de lo natural, de manera que el desasosiego del espectador se estimula para hacerlo presente durante largos periodos de tiempo, cumpliendo con el principal objetivo del género pese a que en la actualidad algunas de las situaciones ya no muevan al susto.


En 1968 estrena El libro de piedra, con Marga López repitiendo en rol estelar, sólo que en esta ocasión en el papel de heroína, como institutriz encargada de la pequeña Silvia (Lucy Buj), hija de un hombre acaudalado pero con poco tiempo para su heredera, a pesar de la ausencia de la madre recientemente fallecida. Julia (Marga) asume el lugar que le corresponde buscando mayor interconexión con la niña, pero esta se encuentra concentrada en su amistad con Hugo, compañero imaginario representado por una estatua colocada en el jardín de la casona que habitan. La relación de Silvia con Hugo se va fortaleciendo a medida que el ambiente se torna macabro y el final es un acto inesperado que de inmediato la coloca como obra de culto.
A diferencia de Hasta el viento…, El libro de piedra recibió críticas favorables pero pronto fue relegada, ahora es complicado encontrarla en tv o video con todo y que en el extranjero, particularmente en USA se le aprecie bastante. Se refuerza aquí el rol de la mujer como blanco de los hechos sobrenaturales, que bueno, ya de entrada es una característica del horror, y se integra la figura de los niños como vehículos de la oscuridad, técnica que años más tarde explotaría a un grado mayor.
El mismo año lanza La trinchera, película de revolucionarios contada a varias voces en la que un grupo de combatientes va narrando historias sobrenaturales mientras se reanuda el combate. Desafortunadamente el filme es muy difícil de conseguir y hay poca información al respecto, por lo cual no se podría integrar esta al grupo de películas fantásticas de Taboada sin resultar atrevido.
Para 1974 el cineasta se lanza de nuevo al ruedo con una película que está muy en deuda con los giallos italianos y su particular estilo de crear el suspenso, con todo y que es la más débil de la tetralogía: Más negro que la noche cuenta la historia de Ofelia, quien hereda la fortuna de su tía cumpliendo la única condición, que es vivir en casa de la difunta y cuidar de su amado gato. Ofelia acepta y se lleva consigo algunas amigas, pero la inesperada muerte del gato pronto convertirá el disfrute de la fortuna en una terrible pesadilla.
Es curioso decir que esta sería una obra menor por parte de Carlos Enrique cuando los elementos de la producción se ven mejor aprovechados que un sus anteriores cintas, tal vez sea debido a una menor intensidad en los momentos inquietantes. Lo cierto es que hay que destacar la manifestación tangible del espectro de la tía y su retrato insinuado a partir de gestos, pasos y ornamentos, tanto como un desfogue de erotismo más claro que el insinuado en Hasta el viento tiene miedo (bastante agradecible si tomamos en cuenta que en su tiempo las protagonistas, Claudia Islas, Susana Dosamantes, Helena Rojo y Lucía Méndez estaban de muy buen ver), lo cual también se convierte en un elemento para acendrar la victimización de las jovencitas –que es parte de la influencia del giallo- y las claras referencias literarias (Allan Poe en este caso, Henry James en El libro de piedra), que manifiestan la amplia cultura general que poseía el director.
Hubo que esperar después toda una década para que regresara tras las cámaras para contar otra historia de miedo, Veneno para las hadas, una magnífica fábula macabra con Ana Patricia Rojo en el papel de su vida como Graciela, la niña inteligente, malvada y de incipiente sensualidad convencida de ser una bruja que controla a la inocente Fabiola (Elsa María Gutiérrez) convenciéndola de que algunos sucesos misteriosos son obra de sus poderes. Para las vacaciones, Graciela prácticamente obliga a Fabiola a que la invite a pasarla en su casa de campo, donde preparará una pócima para acabar con las hadas, ya ahí, la situación de dominio se torcerá tanto como los acontecimientos hasta llegar a un desenlace tétrico.
Aquí ya la forma de tratar al cineasta fue muy distinta, el filme se llevó cuatro Arieles, incluidos los dos principales, mejor director y mejor película, aunque de nueva cuenta, su éxito mayor ha sido en el extranjero, donde es también objeto de culto. Con esta película Taboada cierra su ciclo como director en general, posterior a esta sólo destaca la mencionada etapa como guionista para La Telaraña, el resto de sus scripts son algo que sería preferible olvidar.
Para infortunio del cine, hay muy poca información sobre Carlos Enrique Taboada y su obra, como ya se ha apuntado, es difícil de conseguir; hay un serial muy bueno disponible en Cinefagia y una reseña con filmografía completa en Más de 100 años de cine mexicano, pero fuera de eso todo escasea, ojalá que alguien se de a la tarea de rescatar con un estudio en forma la carrera y obra de este artista, quien junto a Juan López Moctezuma forma la dupla más destacada de realizadores de cine de horror en México.



Aquí la escalofriante secuencia inical de Hasta el viento tiene miedo.





Hasta el viento tiene miedo. México, 1967
Dirección: Carlos Enrique Taboada
Producción: Jesús Grovas
Guión: Carlos Enrique Taboada
Fotografía: Agustín Jiménez
Escenografía: Javier Torres Torija
Maquillaje: María del Castillo
Edición: José W. Bustos
Sonido: Eduardo Arjona, Galdino Samperio y James L. Fields
Intérpretes: Marga López; Maricruz Olivier; Alicia Bonet, Norma Lazareno
Un trailer casero de El libro de piedra encontrado en Youtube


El libro de piedra. México, 1968
Dirección: Carlos Enrique Taboada
Producción: Adolfo Grovas
Guión: Carlos Enrique Taboada
Fotografía: Ignacio Torres
Maquillaje: Sara Mateos
Edición: Carlos Savage
Efectos Especiales: Ricardo Sáinz
Sonido: Javier Mateos y Salvador Topete
Intérpretes: Marga López, Joaquín Cordero; Norma Lazareno; Aldo Monti; Lucy Buj; Jorge Pablo Carrillo

Más negro que la noche. México, 1974
Dirección: Carlos Enrique Taboada
Producción:
Guión: Carlos Enrique Taboada
Fotografía: Daniel López
Edición: Carlos Savage
Sonido: Manuel Topete
Intérpretes: Claudia Islas; Susana Dosamantes; Helena Rojo; Lucía Méndez
La pequeña Ana Patricia Rojo desbordando su fantasía en Veneno para las hadas.


Veneno para las hadas. México, 1984
Dirección: Carlos Enrique Taboada
Producción: Héctor López
Guión: Carlos Enrique Taboada
Fotografía: Guadalupe "Lupe" García
Maquillaje: Magdalena Eirs Anda
Edición: Carlos Savage
Sonido: Efrén Marín Rojas
Intérpretes: Ana Patricia Rojo; Elsa María Gutiérrez; Leonor Llausás; Carmela Stein;